CON GRANDES AFECTACIONES ESCOLARES NIÑOS HUÉRFANOS DE PADRES VÍCTIMAs DEL COVID

LA DIFEM reporta hasta el momento 500 menores en situación orfandad.




A pesar de que el censo no está aún terminado, el Estado de México tiene un registro aproximado de 500 niños huérfanos derivado de la pandemia Covid-19, según lo dicho por Cristel Yunuen Pozas Serrano, procuradora de niños, niñas y adolescentes del DIF estatal; aunque dicha cifra podría ser mayor, ya que hasta el momento varias familias no han acudido a legalizar la tutoría de menores. De acuerdo con lo anterior, en entrevista con la profesora María Eugenia Martínez, directora de primaria del Colegio Alma Mater, en la ciudad de Toluca, la situación escolar de los alumnos se ha visto fuertemente afectada no solamente por la ausencia de clases presenciales, sino también por la pérdida de padres de familia que provocaron un cambio de rol en los niños.


“Los niños que iniciaron este ciclo escolar sin un padre de familia, ya sea su mamá o papá, empezaron a tener distintas actitudes que han evitado que el niño tenga un rendimiento escolar esperado. Por ejemplo, ya tiene responsabilidades que ellos mismos adquirieron al pensar que ya no pueden ser niños y deben seguir una actitud adulta, tomar decisiones que no son todavía para ellos o incluso, dejar de estudiar porque deben de atender a su familia trabajando. Estos factores le impiden estar bien en su educación, especialmente si es nivel básico”, dijo. Respecto a ello, indica que las familias con este tipo de situación, deben de acudir inmediatamente a autoridades, como la Secretaría de Educación Pública o al DIF de la entidad mexiquense, para que les den beneficio de tener acceso a programas estatales o federales, que les permitan continuar sus estudios. “Tengo entendido que los niños que tienen estos problemas, pueden ser inscritos a programas estatales o federales para que no exista deserción en sus estudios y sigan preparándose. La educación en edad primaria es fundamental para todo, es lamentable que el virus los haya colocado en estos panoramas pero también es deber de nosotros apoyarlos y orientarlos”, aseguró.


De acuerdo con lo mencionado por Martínez, los estudiantes de educación primaria bajo este problema presentan un rendimiento escolar aún más lento que aquellos que no padecieron este tipo de situaciones, provocando un retraso desmesurado en su aprendizaje. “Los niños dejan de tener un gusto por la escuela, dejan de asistir, a pesar de que se lo inculquen o los motiven en su núcleo familiar, que ahora puede ser conformado solamente por sus abuelos o uno solo de sus padres; los niños pierden motivación, pierden gusto, entonces nosotros como docentes también tenemos problemas en su rendimiento, provocando nuevos esfuerzos de parte de nosotros o incluso dividir al grupo para que ellos tengan más una educación personalizada y hacerles ver que no están solos”, detalló. Además compartió que los alumnos huérfanos suelen volverse retraídos o agresivos, afectando no solo su persona, sino aquellos que les rodean.


Fuente: Milenio


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